05:00h. Domingo, 22 de Julio de 2018

“Despierta tu parte dormida” en el día nacional del daño cerebral adquirido 2017

Bajo este título se ha presentado en Alicante la nueva campaña de la Asociación de Daño Cerebral Adquirido (ADACEA) coincidiendo con la celebración, este 26 de octubre, del día mundial de esta patología tan visible en la fase inicial de quiénes la sufren y tan invisible una vez que vuelven a sus nuevas vidas. Con esta recién estrenada campaña pretenden mostrar a la sociedad esta realidad y hacerla visible, dando de paso a conocer la gran labor que llevan a cabo asociaciones como ADACEA.

Marquesina con la imagen de la campaña
Marquesina con la imagen de la campaña

El spot narra la historia real, de sacrificio y superación, de una joven afectada por esta enfermedad. La narración huye del dramatismo y apuesta por las emociones y la motivación para transmitir su mensaje. En España viven 420.000 personas invisibles. No siempre fueron así. Tampoco eligieron serlo. Pero un día, de repente, un ictus, o un golpe en la cabeza; a veces un tumor cerebral, una anoxia u otras lesiones en el cerebro cambiaron sus proyectos de vida. Ese momento es crítico: estas personas, que aún son visibles, consiguen salvar su vida gracias a los avances logrados en el ámbito sanitario. Salvar una vida es un logro excepcional. Pero esta vida salvada, en la mayoría de los casos, abandona el hospital para ser invisible.

Cada año alrededor de 104.000 personas sufren un ictus, un traumatismo craneoencefálico u otras lesiones que les causan Daño Cerebral Adquirido (DCA).

Del DCA se conocen bien las lesiones que lo originan. Pero el daño cerebral va más allá de sus causas, ya que podemos convivir con sus consecuencias el resto de nuestras vidas: Ictus es daño cerebral. Traumatismo craneoencefálico es daño cerebral. Y Daño Cerebral Adquirido es discapacidad.

Se estima que, hasta en un 89% de los casos de daño cerebral, se producen secuelas que provocan dependencia. Aunque se dan problemas físicos, la mayor parte de las secuelas tienen que ver con problemas de memoria, problemas de comunicación, alteraciones de la conducta, alteraciones emocionales, estados prolongados de coma… Son secuelas invisibles, que no se perciben a simple vista y que, a ojos de quien no conoce el DCA, resultan difíciles de entender.

Por eso, para las familias de las personas con DCA, la situación de angustia e incertidumbre no termina cuando la persona con daño cerebral sobrevive y abandona el hospital. El sistema actual salva vidas, pero olvida garantizar la calidad de vida, la inclusión social de las personas con DCA y el apoyo a las familias. En este sentido, gran parte de las personas con DCA no puede acceder a recursos de rehabilitación especializados, ya que son escasos y están repartidos de forma desigual por nuestro territorio. Tampoco es sencillo acceder a recursos de inclusión social en los que la persona con DCA pueda reconstruir su proyecto de vida marcándose nuevas metas. En ocasiones, hasta es difícil que los servicios de valoración de dependencia realicen una valoración correcta de la situación y necesidades de las personas con DCA. Por descontado, las familias quedan solas ante esta realidad y también se ven obligadas a transformar sus proyectos de vida para cuidar a la persona con DCA.

  • ADACEA es la Asociación de Daño Cerebral Adquirido de la provincia de Alicante, que desde 2010 lleva dando soporte y recursos a todas las personas y familiares afectados por el DCA. Ahora, la asociación quiere dar un paso más y sensibilizar a las administraciones y a la sociedad de lo necesario que es dar visibilidad a este colectivo que se han vuelto invisible para las instituciones. Para ello, ADACEA ha puesto en marcha una campaña junto con Grupo CYMA, con motivo Día nacional del Daño Cerebral Adquirido.
  • Grupo CYMA es la agencia de comunicación y marketing que ha donado su experiencia, compromiso y creatividad a ADACEA y ha preparado una campaña, que huye de artificios, y que cuenta el testimonio real de una afectada por el DCA, Marina. Una joven  que con 22 años sufrió un ictus y que es un ejemplo de superación. Marina afrontó su nueva realidad con fuerza, lucha y con la firme intención de no rendirse en ningún momento. Un entorno involucrado y su vitalidad, ayudaron a que superase cualquier reto que se propusiese.

Para visualizar el vídeo pincha en la siguiente imagen:

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El entorno y la motivación es fundamental en cualquier proceso de recuperación, pero  también la labor que realizan asociaciones, como ADACEA, que suplen la falta de ayudas, con su trabajo, su esfuerzo y sus voluntarios. Gracias a esto, muchos afectados pueden mejorar en sus procesos de rehabilitación. Pero para poder continuar por este camino, es necesario que la sociedad conozca y colabore con este tipo de asociaciones.

Más información en despiertatupartedormida.es