20:57h. Viernes, 15 de Diciembre de 2017

El sueño de Enric Morera y Gerard Fullana para Compromís: convertirse en la CUP

El presidente de Les Corts, Enric Morera no deja de ser un insensato radical que en su último tuit, protestando por el ingreso en prisión de quienes han roto la conviviencia, metía tanto la pata que no tenía más remedio que eliminarlo a los pocos minutos. Por su parte, el concejal de Xaló y diputado provincial, Gerard Fullana es un inútil político que sigue el patrón del manual del radical. Un “tonto útil” para la CUP que no tiene idea de lo seria que es la política y, por tanto, carece de toda responsabilidad para el ejercicio de la misma.

Enric Morera, presidente de Les Corts.
Enric Morera, presidente de Les Corts.

Se ponen la ley por montera. Se la “suda”, con perdón, el Estado de Derecho. Les resbala las normas democráticas y se mofan de nuestra Constitución, que es la norma Fundamental que ha unido a todos los españoles en situaciones muy delicadas. 

Pero a ellos le da igual. Todo vale para destruir un sistema que aborrecen todos los días del año, salvo los 14 en los que reciben sus abultados salarios de este a”bominable” Estado que les oprime. 

Supongo que, si miran hacia la Comunidad Valenciana y desgraciadamente a muchas a las instituciones que a ellos acogen, sabrán de quienes les estoy hablando: sí, de algunos dirigentes de Compromís que en estas tristes semanas se han puesto -como perfectos hooligans- la estelada como bandera, aprovechando el desafío soberanista catalán (y el posterior golpe de Estado) para arremeter contra España y contra la convivencia de todos los valencianos.

Sin tapujos, sin medias tintas y sin aparente vergüenza han arremetido contra la Policia Nacional y Guardia Civil, contra el presidente del Gobierno, contra nuestra Carta Magna, contra la Justicia y contra la juez Carmen Lamela

 Lo han hecho acudiendo a diversas manifestaciones -convocadas por los radicales de la CUP- pero también desde sus cómodas poltronas del poder, esas que al final les repercuten en un sueldo público pagado por todos los valencianos. 

Estos golpistas de medio pelo en la Comunidad tienen nombres y apellidos tienen un máximo común denominador: formar parte de Compromís, fundamentalmente procedentes del Bloc, el antiguo Bloc Nacionalista Valencià (BNV). 

 Y en este punto me detengo en dos nombres significativos. Uno por su importancia institucional, la segunda autorida de la Comunitat Valenciana, el presidente de Les Corts, Enric Morera. El otro, no es ni mucho menos tan importante, es más no supera ni la categoría de “aprendiz” de político, aprendiz nada aventajado, pero apunta maneras en su formación gracias (o desgracia) al ruído que le gusta hacer y a su fama nacional por tener un sueldo galáctico en la Diputación de Alicante: hablamos del concejal de Xaló, Gerard Fullana.

Morera no deja de ser un insensato radical que en su último tuit, protestando por el ingreso en prisión de quienes han roto la conviviencia, metía tanto la pata que no tenía más remedio que eliminarlo a los pocos minutos. 

Por su parte, Fullana es un inútil político que sigue un patrón del manual del radical. Un “tonto útil” para la CUP que no tiene idea de lo seria que es la política y, por tanto, carece de toda responsabilidad en el ejercicio de la misma. Lo triste es que es un “depredador” con mucha ambición y luchará por ser algo más que un “simple” concejal. Pero afortunadamente, la gente con su voto no suele olvidar.