08:41h. Domingo, 22 de Julio de 2018

Las ambiciones políticas y un presunto caso de corrupción urbanística hacen saltar por los aires el pacto progresista de Gobierno

La alcaldesa de Gata de Gorgos, Magda Mengual de Compromís, comenzará a gobernar su municipio con los cuatro ediles de la formación nacionalista. Esta misma sus  hasta ahora socios de gobierno, la marca blanca de Podemos en el municipio, Junts Per Gata, renunciaron a sus competencias y pasaron a formar parte de la oposición.

La situación en Gata de Gorgos es límite. Si nada lo remedia la inestabilidad y la ingobernabilidad se adueñarán del municipio el resto de legislatura. El pacto de progreso, que tanto cacarearon los integrantes para desalojar así del poder al PP de la alcaldía, se ha roto por completo y esto provoca que la todavía alcaldesa, Magda Mengual (Compromís), tenga que gobernar su municipio con tan sólo los cuatro ediles de su coalición. Esta misma semana, sus socios de gobierno, pertenecientes a la marca blanca de Podemos, Junts Per Gata, han renunciado a todas sus competencias para pasar a formar así parte de la oposición.

  El nuevo estatus en el Gobierno municipal que deja a Mengual y su equipo en una más que delicada situación, ya que gobernarán en absoluta minoría con solo cuatro concejales de los 13 total con los que cuenta el municipio, teniendo así que enfrentarse a los 5 que tiene el PP, los 2 del PSPV y los otros 2 de Junts Per Gata.

  Esta situación, aunque ahora más dramática porque pierde otros dos socios de Gobierno, no es nueva para la primera edil nacionalista porque el pacto de gobierno que formaron tras las elecciones municipales –con el único programa común de desbancar al Partido Popular- formado por Compromís, Junts per Gata y PSPV saltó por los aires hace ahora un año cuando el PSPV se descolgó del gobierno local. Sus dos concejales se pasaron a la oposición. Ahora, la pesadilla se repite para Magda Mengual porque meses después los concejales Jaume Monfort y Pepa Signes renuncian a sus responsabilidades municipales. 

  Monfort era el responsable de Desarrollo Urbano, entre sus cometidos arreglar el entuerto urbanístico de Gata Residencial, una macrourbanización que se quedó a medio hacer al otro lado del pueblo, separada por la autopista con más de 5.000 casas previstas, cosa que no ha solucionado, y Signes era responsable de Desarrollo Humano y Relaciones con las Personas Residentes.

La renuncia y el paso de la marca blanca de Podemos a la oposición se ha producido, según fuentes de este partido, por “Diferencias en el seno del gobierno municipal”. Desde Podemos insisten en que la decisión de los concejales de Gata de dejar el gobierno fue adoptada por consenso en la asamblea de JuGa celebrada el pasado jueves 28 de septiembre y este pasado lunes 2 de octubre hacian efectiva su renuncia. “Desde ahora se quedarán en el consistorio tratando de contribuir a la mejora del pueblo sin asumir tareas de gobierno”, aseguran las fuentes oficiales de JuGa.

  Sin embargo la realidad es bien distinta. Según deslizan desde Compromís, los verdaderos motivos de la renuncia se deben a que la alcaldesa retiró las competencias de Urbanismo a Monfort al llegar una denuncia al Ayuntamiento contra él. Una denuncia que tendría que ver, según ha podido saber MÁSportal, con presuntas irregularidades urbanísticas cometidas por el podemita ya cesado en sus competencias como responsable de Urbanismo y que “habría favorecido a una empresa constructora en la que él trabaja como jefe de obra”, según señalan a este periódico fuentes municipales conocedoras del caso. 

  Sea como fuere, y a la espera de posibles consecuencias judiciales si se confirmasen estas irregularidades, lo cierto es que Gata de Gorgos queda en una situación de absoluta inestabilidad política. Con 4 concejales, de 13 que tiene la Corporación Municipal, es prácticamente imposible gobernar y más aún si la gran parte de los grupos están enfrentados. 

Se abre ahora una posibilidad que planeó en el pasado: un pacto de Gobierno entre los cinco concejales del PP y los 2 del PSPV-PSOE. Una opción que tras las elecciones municipales quedó descartada por la desautorización de ese pacto por parte de la dirección regional de los socialistas valencianos y es que en esa negativa pesaba mucho el hecho que los socialistas de Ximo Puig estaban en pleno proceso de negociaciones con Compromís y Podemos el pacto para arrebatar la Generalitat al PP y claro “no era conveniente”. 

Hace ahora un año, hubo otro intento de moción de censura (PP y PSPV) pero la dirección de Blanquerías insistió en su negativa. Lo que supuso la dimisión en bloque de los dos concejales electos y la renuncia también en blique de todos aquellos que componían la lista electoral del PSPV-PSOE. Una situación que obligó a los socialistas a nombrar como concejal a un vecino de Gata, Joanvi Vallés, que no estaba lógicamente en la lista del partido y que curiosamente había sido portavoz de Compromís durante la legislatura anterior. Todavía está pendiente el nombramiento de otro vecino para cubrir el otro concejal que falta.