21:17h. Viernes, 23 de Febrero de 2018

El caos y el desastre económico se apoderan de Benissa tras un año de "desgobierno" del tripartito

Los datos son demoledores. Numerosas subvenciones perdidas, inversión nula en casi todas las áreas, contratas adjudicadas a dedo y una inactividad total que se plasma en unos presupuestos prorrogados del 2016, aprobados por el PP durante su última legislatura.

El 10 de diciembre de 2016 se produjo, contra todo pronóstico y prácticamente en el ecuador de la legislatura, un cambio de gobierno en el Ayuntamiento de Benissa, aprovechando la dimisión del hasta entonces alcalde Juan Bautista Roselló, en un acto que consideramos poco ético y sin ninguna justificación…todo el mundo conoce la historia por lo que no me detendré en contarla.
Hoy,365 días después, el Partido Popular hace balance de lo que ha sido la gestión del “Tripartito” y que a nuestro entender ha tenido más sombras que luces.
Un año en el que no se ha podido aprobar el documento más importante de un Ayuntamiento, como es el presupuesto municipal, por falta de negociación con el resto de grupos; a día de hoy y habiendo tenido que prorrogar el presupuesto de 2016 (último presupuesto aprobado en el Ayuntamiento por el PP) todavía no tenemos conocimiento del borrador del presupuesto municipal del ejercicio 2018, lo único que nos han avanzado es que en el capítulo de inversiones va a consignarse 0€ y en el capítulo de personal habrá una subida aproximada de más de 500.000€, con lo cual, a corto plazo, difícilmente habrá un documento lo suficientemente trabajado para su aprobación con las consecuencias económicas que eso supone para el municipio, en todo caso, esperemos que el equipo de gobierno tenga más capacidad de negociación para su aprobación.
Un año, en el que otro de los documentos más importantes en el Ayuntamiento como es la redacción del Plan General Estructural no se le ha dado la importancia que merece, puesto que debería estar mucho más avanzado y consensuado con el resto de grupos, con las consecuencias de inseguridad jurídica que esto supone para las posibles inversiones en el municipio y así, cada día que pasa, se pierden oportunidades valiosas que afectan directa o indirectamente en nuestra economía.
Un año, en el que hemos podido comprobar que un gobierno transparente es aquél que entre varios presupuestos adjudica contratos a dedo a la empresa con el presupuesto más caro sin un informe que justifique esa adjudicación (han sido varios los casos que se han dado).
Un año, en el que hemos visto con asombro como se solicitaba una ayuda para la mejora estructural de las antiguas escuelas viejas y que de ser concedida, alcanzaría la cantidad de 374.000€, para ello se contrató un proyecto y unos informes externos y 3 meses después sorprendentemente se desiste de esta ayuda; en ese mismo año se pierde una subvención de casi 17.000€ por presentarla fuera de plazo.
Un año en el que hemos visto como “el gobierno del cambio” la primera medida que tomó fue aumentar las dedicaciones y reducir la representación de los concejales del PP en los órganos colegiados para disimular el aumento de las mismas.
Un año en el que hemos visto la escasa capacidad de consensuar las decisiones políticas, con poco talante para negociar, llegar a acuerdos, sin escuchar al partido con mayor representación en la corporación municipal, es decir, un equipo de gobierno poco participativo.
Un año en el que la gestión municipal se ha visto totalmente paralizada, donde no se ha hecho ningún tipo de política, en el que se convocan comisiones y plenos carentes de contenido, con ausencia de inversiones, dónde no se han realizado medidas para dinamizar nuestro tejido asociativo, empresarial, comercial o turístico, en el que se ha abandonado nuestro enclave más valioso y preciado como es la zona costera, con nulas inversiones que activen nuestra economía e impulsen nuestro turismo.
Un año en el que nuestra seguridad se ha puesto en duda por una carente gestión de la misma, en muchos casos con sólo un agente en el turno de noche para todo el término municipal, cerrando el retén por las noches, con sólo dos agentes para cubrir todo el municipio en fechas y eventos con mucha afluencia de gente.
Pero sobre todo hemos vivido un año de cambios políticos en el que hemos comprobado que no existe un proyecto de municipio, en el que cada día es una improvisación, un gobierno sin rumbo, sin ideas, sin organización y planificación, en el que cada grupo que forma el “tripartito” gestiona sus áreas como reinos de taifas, sin comunicación entre ellos, sin un liderazgo, sin propuestas y sin proyectos que ilusionen y que mejoren la situación económica y social del municipio.
En cambio, ha sido un año en el que hemos visto mucha publicidad, estamos acostumbrados a ver muchos vídeos y autobombo por parte del equipo de gobierno pero poca gestión, hemos visto que la fachada del ayuntamiento se ha convertido en el lugar donde hacer política partidista a través de pancartas y todos sabemos que así no se va a conseguir ningún cambio, hemos visto como el criterio y la coherencia política va cambiando conforme interese, lo que ayer no era correcto hoy si lo és.
Un año donde quién facilitó el cambio político ha perdido la total confianza en su gestión al darse cuenta de su modelo de gobierno y la incapacidad para obtener mayorías y así, de este modo, nos encontramos con un Ayuntamiento a la deriva, carente de ideas, con improvisaciones continuas.
El 2018 esperemos que sea el año del consenso, en el que el equipo de gobierno se dé cuenta que no tiene la mayoría y que para conseguirla necesitará esforzarse para negociar y llegar a acuerdos con los diferentes grupos, porque de no ser así seguiremos estancados en el inmovilismo político, en la dejadez y la paralización; ahí encontrará al PP, encantado de apoyar cualquier propuesta que beneficie a nuestro municipio, haciendo una oposición coherente, constructiva y respetuosa…es momento de dejar de lado las discrepancias políticas y los rencores del pasado y trabajar conjuntamente para nuestro municipio y si el equipo de gobierno no es capaz de conseguirlo serán responsables de esta situación y al final no perdemos nosotros, pierden nuestros vecinos.