23:13h. Martes, 24 de Abril de 2018

El alcalde de Pego ‘se la pega’ al fracasar con su campaña de civismo y reciclaje y podría condenar al municipio a pagar sanciones millonarias de la UE

No passes de Pego, és el teu poble rezaba el lema del Ayuntamiento impulsado por su alcalde Enrique Moll, con la intención de mejorar el medioambiente. Pero, pese a la inversión municipal, los vecinos han pasado y no han conectado con la campaña municipal. 

No passes de Pego, és el teu poble era el llamativo lema con el que el Ayuntamiento del municipio lanzaba una campaña, con vocación de permanecer durante un largo periodo de tiempo, destinada a incentivar y conseguir que los vecinos tuviesen un “mayor civismo” y una más fácil convivencia ciudadana. Una campaña que nacía con una programación por fases, la primera de las cuales presentaban el pasado mes de febrero de este año el alcalde pegolí, Enrique Moll y la concejala responsable de Residuos Urbanos y Limpieza Viaria, Laura Castellà. 

La primera de las intenciones de Moll y su equipo era la de mejorar en los niveles de separación de residuos y reciclaje, uno de los problemas que, “afectan a todos como pueblo”, según decía en su día Castellà. Pero esta iniciativa municipal no partía directamente del Consistorio sino más bien de una obligación impuesta por las normas de la Unión Europea: Pego está obligado a incrementar sus índices de reciclaje para cumplir los objetivos establecidos por la norma europea para los años 2020 y 2025. En caso de no conseguirlo tendrá que responder a fuertes sanciones económicas impuestas por la UE. 

Ante esta “amenaza” la propia concejala reconocía ante los medios de comunicación la obligación de actuar “a medio y largo plazo” y pedía la implicación de todo el municipio, de vecinos, comerciantes, empresarios…  

Pero, tal y como apuntan fuentes de los comerciantes y vecinales a MÁSportal la campaña no ha calado “en absoluto” en el municipio. En Pego no se han percatado de este “esfuerzo municipal” y los vecinos siguen con sus mismas costumbres. La grandilocuente presentación ha quedado en agua de borrajas. En el municipio no se ha registrado un aumento del reciclaje, según fuentes del servicio de recogida de residuos urbanos,  y la inversión inicial en la campaña –sin cuantificar en euros por parte del Ayuntamiento- ha resultado ser todo un fracaso. 

Pero los vecinos necesitan algo más que una rueda de prensa para que la campaña de reciclaje sea efectiva. No tienen ni encuentran más puntos de recogida selectiva próximos a sus domicilios. Tampoco a sus comercios. Ni siquiera han recibido información específica del asunto y la voluntad municipal no ha pasado más allá del postureo. De esta forma cambiar sus costumbres resulta algo complicado. Más allá de las promesas de Enrique Moll, de las intenciones de la concejala del ramo y de la amenaza de multas (que ahora veremos), la campaña ha resultado ser un absoluto y rotundo fracaso. 

Pego, en la actualidad, dispone de 95 contenedores de vidrio, 75 de envases y 73 de papel y cartón. La campaña no lleva aparejado aumento alguno. 

Y hay más. La campaña de “civismo” pretende que los propietarios de mascotas recojan los excrementos de sus perros o gatos. Tampoco han destinado ningún elemento efectivo para su concienciación, ni mucho menos facilidades. Eso sí, el alcalde ya ha anunciado que el Ayuntamiento de Pego va a endurecer las sanciones por el incumplimiento de la norma. 

Enrique Moll prometía distribuir gratuitamente bolsas destinadas a la recogida de excrementos, algo que se hizo en la presentación de la campaña pero dos meses después nada se sabe de ello. Otro fracaso más de la administración municipal porque tampoco se han registrado un aumento de las multas ni tampoco un cambio de normativa. 

Política del postureo absoluto que tiene aún por ver un capítulo más. La tercera fase de la campaña tendrá por objetivo incrementar el civismo en los espacios públicos y entre vecinos. “Cuidar y mantener nuestro pueblo”, decía con orgulloso el primer edil de Pego.