01:27h. Sábado, 23 de Junio de 2018

Acuerdo para un reparto más seguro de la pólvora usada en las armas de las fiestas de Moros y Cristianos

El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Moragues, ha transmitido a los representantes de la Unión Nacional de Entidades Festeras de Moros y Cristianos (UNDEF), la autorización de Minas que mejora la seguridad en el reparto de la pólvora negra para el disparo de las armas de avancargas. Se trata de una reivindicación demandada por las propias entidades festeras de la provincia de Alicante.

Moragues junto a representantes de las entidades festeras de Moros y Cristianos de la provincia de Alicante.
Moragues junto a representantes de las entidades festeras de Moros y Cristianos de la provincia de Alicante.

La avancarga es un arma de fuego en la que la carga de proyección y el proyectil se introducen por la boca del cañón o, en su caso, por la boca de la recámara del tambor. La carga de proyección es de pólvora negra o de sustancia explosiva o pirotécnica similar. Son armas de avancarga el arcabuz, el trabuco y el mosquete, así como los primeros cañones y fusiles.


   Luego de diferentes reuniones de los representantes del Gobierno de España y los representantes de las fiestas de Moros y Cristianos se ha llegado a una solución “que mejora sustancialmente la seguridad del reparto de la pólvora y que evita las colas en su recogida, lo que hace más ágil el reparto a los festeros”. 


   El reparto de pólvora negra a utilizar en armas de avancarga por los participantes activos durante la celebración de las distintas manifestaciones festivas en la provincia viene regulado en la Instrucción Técnica Complementaria (lTC) nº 26 del Reglamento de Explosivos, aprobado por Real Decreto 13012017, de 24 de febrero.


   Se ha propuesto, con carácter voluntario para las entidades festeras, el nuevo mecanismo que ha sido consensuado con los representantes de las entidades festivas que celebran los Moros y Cristianos en la Comunitat Valenciana. Hasta la fecha, la pólvora era rellenada en un local de los festeros, con el peligro que conllevaba la manipulación de la misma y donde se producían largas colas, al tiempo que debía realizarse con la supervisión de la Guardia Civil.

  •    Con el acuerdo al que ha llegado la Delegación del Gobierno las cantimploras serán nominativas y llegarán rellenadas y precintadas desde la propia empresa suministradora de la pólvora negra. Su rellenado lo realizarán los propios operarios de la empresa que están cualificados para la manipulación de la pólvora negra. Se entregarán a cada uno de los tiradores y cada cantimplora de pólvora tendrá identificada su trazabilidad.

Además, según figura en las novedades del Real Decreto 130/2017, de 24 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de Explosivos que regula las normas para disparar arcabuces en estas manifestaciones festivas, los tiradores tendrán que recibir formación específica para ello, que será impartida en el ayuntamiento de su localidad y deberán sacarse la licencia de armas de avancarga.


   Se calcula que existen al menos 80.000 festeros censados de las fiestas de Moros y Cristianos. De ellos, entre un 10 y un 15 % participan en los alardos y estafetas por lo que son cerca de 12.000 los tiradores. En cuanto al transporte y almacenamiento, los participantes activos en las fiestas podrán transportar conjuntamente en vehículos particulares hasta un máximo de cuatro kilos por vehículo y además la cantidad máxima que podrá almacenarse en un domicilio es de cuatro kilos por un período de hasta 72 horas.