22:10h. Martes, 14 de Agosto de 2018

#NIMARZÁAPROVAELMITJA

Marzá se corona con un desastre total en la prueba del C1 de valenciano: "ni los profesores daban crédito, sembraron el caos"

Con el hastag #nimarzáaprovaelmitja, los 18.000 afectados están protestando a través de redes sociales.

En declaraciones recogidas por MÁSportal de una de las aspirantes al C1 y según denuncia la examinada, "la primera prueba era eliminatoria, casualmente la más difícil de todas" y además añade "contenía términos técnicos que no solo no pudimos analizar, sino que en este caso, no habíamos escuchado en nuestra vida".

"Siento rabia e impotencia, todos los asistentes estábamos alucinando, yo tengo un nivel  muy alto de valenciano y aún así me voy a quedar a medio punto de aprobar"

Son declaraciones recogidas por MÁSportal de una de las aspirantes al C1, según denuncia la examinada, "la primera prueba era eliminatoria, casualmente la más difícil de todas" y además añade "contenía términos técnicos que no solo no pudimos analizar, si no que en este caso, no habíamos escuchado en nuestra vida y por supuesto en ninguna academia especializada en prepararte parta esta prueba se le ocurriría impartirlos".

Cientos de afectados se unen a una plataforma virtual para denunciar que las pruebas propuestas por la JQCV era de mayor nivel así como deficiencias en la organización

Les lleis del caos. Así se titulaba la primera parte del examen a la que se enfrentaron los aspirantes a obtener el C1 de valencià en las pruebas que realizó la Junta Qualificadora de Coneixement de Valencià el pasado sábado día 9 de junio.

Y con esta prueba de comprensión escrita, que hizo perder la cabeza a una gran parte de las 18.736 personas que se presentaban a lograr este nivel, el antiguo Mitjà, comenzó un examen en el que la desorganización se convirtió en protagonista. El sentir general de los aspirantes a lograr el C1 apuntan a que las pruebas propuestas, y sobre todo la citada de comprensión escrita, no eran del nivel del que se examinaban sino de uno mucho más alto.

«Ese texto era demasiado técnico y complejo» , aseguran muchos de los afectados, comparando esta prueba con otras anteriores de este mismo nivel o con otras pruebas realizadas en las Escuelas Oficiales de Idiomas o la Cieacova (La Comissió Interuniversitària d'Estandardització d'Acreditacions de Coneixements de Valencià) que está realizando las pruebas estos días para la homologación de los certificados de valenciano expedidos por los servicios lingüísticos universitarios.

Más de 800 afectados por lo que consideran un auténtico caos de convocatoria, además de interponer su reclamación en Educación se han sumado ya a una cuenta de facebook creada para contactar con los más de 18.000 aspirantes a obtener el C1 que se presentaron en las tres provincias de la Comunidad Valenciana. En la página de facebook Injusta Certificació C1 Valencià JQCV son ya más de 800 las personas que soportan la denuncia ante la dureza de esta prueba y alientan con su apoyo a establecer medidas contundentes ante la Junta y la Conselleria.

De hecho, tal y como cuenta Carmen Hernandez en 'El Mundo', representantes de dicha plataforma virtual están confeccionando un escrito para remitirlo a Educación en el que recogerán la indignación de los afectados en torno a esta pruebas, la desorganización en su celebración y la calificación indicada de cada fase de la prueba. Asimismo, los afectados tampoco descartan realizar movilizaciones frente a las direcciones territoriales y la sede central de la Conselleria de Educación donde entregarían las firmas de apoyo a la denuncia que ya están recogiendo.

«Los propios profesores que nos han preparado para presentarnos al examen reconocen que el nivel de la prueba es muy alto respecto a otros años y ponen de relieve la dificultad al incorporar términos muy científicos y técnicos», indican los propios aspirantes, insistiendo además que no existía un modelo a seguir en el C1 en la página web de la JQCV como así había sucedido en otras convocatorias. Asimismo, los afectados también inciden en que tampoco se les informó con carácter previo al examen de si la prueba incorporaba un examen de comprensión oral, que en anteriores ocasiones sí que se había incorporado.

La segunda prueba que evaluaba la gramática también entrañó para muchos aspirantes una dificultad que no se correspondía con el nivel C1. «Había muchos términos técnicos que no habíamos escuchado ni en castellano», subrayan algunas de las personas que estaban indignadas con la prueba.

Las dos redacciones que completaban la prueba, que se prolongó durante tres horas y cuarto, integrando una pausa de 20 minutos, tampoco sirvieron para relajar a los aspirantes. «Las hojas que nos entregaron para redactar contenían un desplegable que aún nos lió más pues hubo personas que redactaron en hojas donde debían llevar a cabo las redacciones», concluían los afectados.