18:46h. Domingo, 22 de Julio de 2018

Dos años después, Puerto Blanco sigue en el limbo administrativo y en estado de abandono

La Conselleria sigue sin licitar las obras mientras los vecinos denuncian su deterioro y peligrosidad, pues dicho puerto deportivo lleva ya más de dos años cerrado y en estado de abandono. Por este motivo, y un año después, el ayuntamiento de Calp vuelve a solicitar explicaciones a la Dirección General de Puertos.

Estado actual de Puerto Blanco
Estado actual de Puerto Blanco

El pequeño puerto de Calp, que en su día fue uno de los más emblemáticos de nuestra costa,  vuelve a ser noticia porque la junta de Gobierno Local ha aprobado recientemente remitir una nueva carta a la Dirección General de Puertos solicitando información sobre la situación del expediente de licitación de sus obras, para reconstruir y explotar de nuevo Puerto Blanco, infraestructura clave para el municipio.

Uno de los símbolos calpinos
Puerto Blanco se construyó a partir de una concesión del Consell en 1983 y contaba con 90 amarres para pequeñas embarcaciones. En 2008 Acintur Bahía obtuvo su adjudicación durante tres años con un compromiso de inversión para mejorar sus instalaciones. Pasado ese tiempo, su concesión no fue renovada pero la empresa siguió explotando las instalaciones de forma ilegal, por lo que en 2012 se instó al desahucio administrativo.

   En julio de 2015 los técnicos autonómicos corroboraron que pese a los avisos no se había producido el desalojo voluntario, por lo que, finalmente, en febrero de 2016 el Consell cerró a la navegación el puerto e inició la retirada de sus barcos, asegurando que sus instalaciones no garantizaban las condiciones de seguridad, especialmente el dique de abrigo que presentaba pérdida de escollera.

   Han transcurrido ya más de dos años y no hay visos de que el Consell vaya a tramitar de nuevo su licitación, mientras tanto el puerto continúa su deterioro. Hace un año el Ayuntamiento ya solicitó información a la Dirección general de Costas, pero no obtuvo respuesta alguna por parte de la Administración Autonómica por lo que en julio el consistorio trasladó al Síndic de Greuges su preocupación y malestar por la situación, formulando una queja formal para que se tomaran las medidas necesarias para encontrar una solución.

   El cierre de este puerto afecta a la oferta de amarres del municipio y a la gestión de un recurso turístico y deportivo de primer orden pero además se está convirtiendo en un problema de limpieza y degradación por el abandono del lugar, afectando a la imagen de la ciudad.