19:47h. Sábado, 23 de Junio de 2018

SANT JOAN

Los alumnos del C.P Cristo de la Paz reciben deberes de catalán mandados por un instituto independentista

Los tentáculos catalanistas han llegado hasta los colegios públicos en los que estudian los más pequeños en Sant Joan y con la ayuda inestimable de Vicent Marzà, éstos, ya están estudiando catalán en la Comunitat Valenciana.

Deberes del CEIP Cristo de la Paz
Deberes del CEIP Cristo de la Paz

Está claro que en la consellería de Educación, que dirige el nacionalista Vicent Marzà, priman las actuaciones, comportamientos e ideas del independentismo catalán.

Prueba de ello el ejercicio, sin estar en el currículo o programación didáctica de la Conselleria, se reparten actividades curiosamente de un centro educativo catalán con pedigrí “pata negra” no solo independentista sino golpistas porque la dirección abrió sus puertas como centro de votación en los referéndum ilegales del 9-N y del 1-O.  

Ocurrió en C.P “Cristo de la Paz” y lo denunciaba una madre a través de Facebook, los deberes de su hijo que, en principio, eran de valenciano, llevaban un inconfundible sello en su esquina izquierda, el de la Generalitat Catalana y por su puesto, las tareas asignadas al niño eran en catalán y no en valenciano.

El sello de Cataluña no es lo que más preocupa a los padres a pesar de estar totalmente fuera de lugar, tampoco que los deberes sean en catalán es lo más grave, sino el lugar de proveniencia de estas tareas, el ‘institut Carles Valbona’.

Como ya les hemos adelantado este instituto ejerció como colaborador necesario de los golpistas que celebraron, en contra de la ley, un referéndum ilegal. Y es que, puso a disposición de los anticonstitucionalistas sus instalaciones para que estos “plantaran” sus falsas urnas y así se pudieran efectuar estas esperpénticas “consultas”.

CEIP Cristo de la Paz2

No solo infringieron las órdenes gubernativas sino que faltaron a sendos autos judiciales que prohibían expresamente apertura de centros públicos para celebrar la jornada electoral derivándose delitos de malversación de fondos públicos o prevaricación. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) inició un procedimiento contra los miembros del Govern por prevaricación, desobediencia y malversación en la convocatoria del referéndum de autodeterminación y ordenaba a la Guardia Civil, Mossos d’Esquadra y Policía que impidiesen utilización de locales o edificios públicos para la preparación de las votaciones. Posteriormente se inició la instrucción individual de causas de “desobediencia” contra los responsables de los centros educativos que colaboraron con la jornada de votaciones.  

Los tentáculos catalanistas han llegado hasta los colegios públicos en los que estudian nuestros hijos y con la ayuda inestimable de Vicent Marzà, éstos, seguirán estudiando catalán en la Comunitat Valenciana camuflado en la asignatura que realmente representa la identidad de nuestra provincia, el valenciano. 

Pero claro, a Marzà la Justicia parece tenerle sin cuidado si atendemos a las reiteradas desobediencias el mandato del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV). Después de varios recursos del Consell, a golpe judicial para el modelo de plurilingüismo que el gobierno de Ximo Puig y Mónica Oltra quieren implantar en los colegios valencianos. La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha declarado la nulidad parcial del Decreto 9/2017 de la Generalitat Valenciana que establece el modelo lingüístico educativo valenciano en la enseñanza no universitaria. En concreto, deja sin efecto la disposición adicional quinta al ver “un claro agravio comparativo” hacia los alumnos que elijan la enseñanza mayoritaria del castellano. 

De este modo, los magistrados de la Sección Cuarta estiman parcialmente el recurso interpuesto por el sindicato CSI•F y anulan la disposición adicional quinta de la norma por entender que el decreto del plurilingüismo vulnera el derecho fundamental a la igualdad y el derecho a la educación reconocidos en los artículos 14 y 27 de la Constitución al discriminar a los alumnos que optan por una enseñanza mayoritariamente en castellano frente a los que eligen el valenciano como lengua vehicular, ya que éstos últimos reciben más horas de docencia en inglés. 

En la sentencia, notificada a las partes poco antes de comenzar este curso escolar y distribuida por el TSJCV, el tribunal considera que la disposición adicional quinta supone “una evidente diferencia de trato entre el valenciano y el castellano que tiene una clara incidencia” en el certificado que acredita el nivel de inglés del alumnado al concluir los distintos niveles educativos (Infantil y Primaria, Secundaria Obligatoria y Bachiller).

Este mismo pasado mes de mayo, el conseller de Educación, dijo “estar tranquilo” ante la posibilidad de que el Gobierno central presente un recurso a la Ley de Plurilingüismo. 

El PP anunció que haría “todo lo posible” para que el Ministerio de Educación actuara jurídicamente después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) declarara la nulidad parcial del texto lingüístico al considerar que vulnera la Constitución Española, contraria la legislación nacional y autonómica y supone una discriminación del castellano frente al valenciano en las aulas. 

Marzà explicó que la “única” cuestión que se les ha planteado desde el Ministerio es de cuestión gramatical, en referencia a la utilización del verbo “promover” en el artículo 11 de la ley, por el cual se establece que la Administración “promoverá” el aprendizaje de la propia lengua. Es decir, él sigue a la suya en su afán de imponer el catalanismo. 

Vicent Marzà, tras ser interpelado por el continuo intento de PP y Ciudadanos por tumbar el proyecto, consideró que se trata de «un juego de cálculos partidistas de hacer ruido por hacer ruido. La estrategia «es tirar adelante, haya las posiciones que haya y sentándonos a negociar con quien sea y las veces que sea».